Hacer una tortilla de patata light, que esté buena, y sin apenas ensuciar puede parecer cosa de magia, pero sin embargo es cosa mía, y de toda la gente, que no debe ser poca, que hace la tortilla como yo.
Os cuento: esta es una forma de hacer un plato medio ligero, rápido, y ensuciando poco, ¡no hay que freir!.
Os cuento:
Pelas las patatas, las cortas como harías en una tortilla convencional, las enjuagas y escurres muy bien (si no, luego no cuajará bien y no dará el pego ;-), y les echas sal y aceite como si aliñaras una ensalada, no mas. Después lo tapas con film,  y si quieres lo agujereas pero si no lo haces queda igual.
Ocho minutos de microondas a máxima potencia
Transcurrido el tiempo, pincha una patata para ver si efectivamente se ha hecho. Si así es ya puedes quitar el film, pero con cuidadín, que sale mucho calor. Estas patatas ya están listas para tortilla, o con la pinta que tienen, no me lo negareis, para cualquier otra cosa (de comer).

Bate los huevos, y no mires la proporción respecto a las patatas, pues esa foto la hice después.

Mezcla las ricas patatitas con el huevo, chafándolas y rompiéndolas un poquito para que se ligue todo mejor. Echa un poquito de aceite en la sartén, esta era una pequeña, y lleva aceite de más, con menor cantidad sale bien. La vas cuajando, le das la vuelta, y el resultado…

La doraremos un poquito más, y otra vuelta, y esta ya nos la cenamos

¿gustais?

Y tú, ¿te pegas la gran paliza de pelar, freir, mezclar, volcar, arriesgar, llorar cuando se pega, engordar…?, ¿comes lo que quieres sin engordar, pero pasas de ensuciar tanto?, ¿la compras precocinada?, ¿pasas olímpicamente de la tortilla de patata?…