Lo de hoy es una reflexión acerca de la retirada de electrodomésticos de nuestros hogares. Y es que tras una experiencia con nuestra lavadora, me planteo ciertas cosas acerca del deshecho de grandes aparatos electrónicos y lo que será de sus restos.

Este no es un tema que suela tratar, pero si que es cierto que sin ser la paladín del reciclaje y la recuperación, si que es una cuestión con la que me siento identificada de una manera natural. Vamos, que me gusta reciclar y recuperar no porque esté “mandado“, ni siquiera porque resulte cool,  moda ni tampoco muchas veces por ahorro. Simplemente me gusta recuperar materiales y objetos por puro sentido común, por la educación que he recibido, por razones sentimentales,  y por el gusto de reinventarlos en nuevas piezas

Pero bueno, me explico, y me centro, que esto se me está yendo de las manos.

En el hogar de los pÁngala teníamos, y afortunadamente seguimos teniendo,una lavadora de trece años de antigüedad.

Sí, lo sé, ya estás pensando en obsolescencia programada, ¿a que sí?

Pues resulta que la lavadora funcionaba de fábula, en estos trece años no había dado absolutamente ni un problema. Su tambor rodaba y rodaba a plena carga, con frío y con calor, en lunes y en domingo, de buena mañana o finalizada la jornada laboral.

Sin embargo la semana pasada se quejó, y dejó de funcionar de manera extraña. No te voy a contar ahora todo el proceso porque puede ser eterno y sobre todo aburrido, pero la cuestión es que me olía a que no podía ser muy grave cuando con anterioridad no había dado problemas, y porque la avería era súbita y por sus síntomas, como absoluta profana en la mecánica lavadoril, tenía clarísimo que aunque se paraba, no era mortal.

Avisamos al seguro del hogar ya que disponemos de un servicio de diagnóstico de averías. Si el fallo era eléctrico el seguro se hacía cargo, de lo contrario no.

¿Y qué sucedió?, pues lo previsible: fallo electrónico, que aunque tenga la misma raíz que eléctrico, no lo cubría.

El servicio técnico que enviaron se ofreció a presentarnos presupuesto desglosado por la reparación:

  • electroválvula: 39.45€
  • mano de obra: 45€
  • desplazamiento: 20€ que no contamos porque se hizo cargo el seguro
  • total con iva: 102.18€

Teniendo en cuenta la edad de la lavadora, que si buscas en internet te dicen que su vida útil son 10-12 años, y que por 300€ tienes una lavadora nueva, 

¿la hubieras reparado?

lavadora missoluciones-pángala

Este tema plantea muchas disyuntivas, porque claro, por una parte 300€ es el triple del presupuesto, así que en modo calvinista primaba la reparación. Por otra parte y teniendo en cuenta la edad…, ¿y si nos dejara definitivamente el año que viene?

Pues te cuento ya el desenlace final, y me atrevo a decir que te voy  a sorprender:

Mr Pángala se lanzó a la reparación. Ya te adelanto que no tienen ni idea de lavadoras, lavavajillas, frigoríficos, ni calienta biberones, vamos que no ha reparado un electrodoméstico en la vida, pero su “presupuesto” fue el siguiente:

  • electroválvula: 15€ (precio a un particular, no a un servicio técnico que compra piezas a diario)
  • mano de obra: no cobró, pero tardó 3 minutos de reloj
  • desplazamiento: el gasto generado por 7.2 km de ida, y 7.2 de vuelta para comprar la pieza

Conclusiones:

  1. Alucinada con que a un servicio técnico le cueste una pieza no original según decían ellos, 2,5 veces más cara que a un particular una orginal de la marca
  2. Tolerante y comprensiva con que cobren una hora entera, 45 eurazos+iva, por un trabajo de 3 minutos, porque estás pagando el conocimiento de la máquina, la identificación de la avería, etc
  3. “Agradecida” al seguro del hogar por contratar con un servicio técnico tan competitivo
  4. Contentísima de ser la Sra Pángala porque Mr Pángala por 15€+iva, el desplazamiento, y 3 minutos en los que no estuvo dándome besitos ♥♥♥ reparó sin conocimientos previos nuestra querida lavadora que tan bien se ha portado con nosotros

Y por todo esto llevo reflexionando mucho acerca de cómo y por qué retiramos nuestros electrodomésticos y otros objetos diversos que desechamos. Nosotros no hubiéramos pagado los 100€ por repararla, siendo una máquina que funciona correctamente, y cuya gestión de residuos daría también mucho que hablar.

Entonces, ¿somos responsables con el medio ambiente y con nuestra propia economía?. Desde mi punto de vista la respuesta es un rotundo no. Nosotros hemos tenido esta suerte porque ambos decidimos que en el peor de los casos estábamos incrementando en 15€+iva el precio de la lavadora nueva que hubiéramos comprado en caso de no funcionar la prueba inexperta-pangálica. Sin embargo todo salió bien, y eso no nos convierte en consumidores responsables, tan solo nos hemos ahorrado un dinero y las molestias de ir a comprar otro electrodoméstico, elegirlo, decidir…, pero nada más.

En fin, esta es mi historia personal. Estamos en verano, hace calor, tengo ganas de playita, relax, lectura, y granizados de limón. Sin embargo hasta mediados de agosto estaré en Mercado de Tapinería con todos los clásicos pangálicos y las novedades del verano, así que habrá poca playa, algo de relax, tal vez lectura, y muchos granizados y coladas que tender; pero sobre todo, y lo más importante, inesperadas visitas de personas que me seguís y me dais el super alegrón cuando venís a verme ♥.

Así que esta reflexión lavadoril, me despido tal vez hasta finales de agosto o hasta septiembre. Os seguiré contando cosas por facebook y por instagram, que paseis un verano más que estupendo, ¡sólo hay uno al año!