Si septiembre es volver a trabajar,  observar cómo el moreno se va desvaneciendo, proponerse objetivos esta vez alcanzables porque “esta sí que sí”, verte una lorza tembolona y ombliguera, desgreñarte en jornadas maratonianas, y haberte gastado en vacaciones lo que no está en los escritos … , 

sí, es septiembre, y yo estoy ahí, y además me gusta

Y tú, ¿estás aquí también?

Si, te lo contaba en instagram, @pangala_slow_bags, que comencé al 5000%  tres días antes de terminar agosto, y el mismo lunes caí rendida en la noche como si mi oficio fuera el de picapedrera y levantadora de muros inexperta, muy, muy inexperta; super inexperta, la más inexperta del mundo mundial

Ahora ya estamos a mitad de mes, y todos estos propósitos inalcanzables ya han cobrado cariz de realidad. También he cogido fuerzas y ya estoy situada en el mundo de verdad, el de cansarme porque hace un calor de la muerte lenta y al aire acondicionado no se le debe pedir tanta capacidad de trabajo, porque aunque disfrute con pÁngala en la playa se estaba genial, y todo ello mientras me unto y unto crema en este hombro quemadito que ya creía invencible bajo los rayos del sol.

Y aún en esta época de ola de calor que acaba de arrasar… ¿no te sientes ya entrando en el modo infusión?. Ya sabes, eso que atardece y te apetece tomar algo tal vez no caliente, pero si templadito, una bebida reconfortante en esos momentos que te invade el agobio laboral, debes tomar una decisión, o simplemente decides descansar

 

mini proyecto tabuerete-giratorio-pangala

 

Vale, pues si de todas mis anteriores sensaciones al menos de has identificado con dos, creo que te va a gustar mi próximo  pequeño proyecto (versus grandes hazañas, te lo explico al final)

Todo empezó un día que volvíamos de la playa a las doce de la noche pese a ser personas de lo más decente y fiable. Eso que vas a la playa, tomas un aperitivito, comes, siesteas, te das un bañito al caer el sol, paseas, cenas, conversas, y cuando te quieres dar cuenta estás llegando a casa a media noche, te cruzas con un vecino, y te dice:

anda que vosotros apurais el domingo, ¿no?

 

mini proyecto tabuerete-giratorio-pangala

 

Pues la verdad es que sí, sobre todo si a menos de 100 metros de casa te encuentras un taburete como este, ¿qué te parece?

Fue más que un flechazo, un amor a primera vista, un lo veo y lo quiero, y todos los topicazos del mundo. Dicho de otra manera, que se vino a casa.

 

mini proyecto tabuerete-giratorio-pangala

 

Como ves en las fotografías, una persona insensible se deshizo de un taburete de  altura regulable, con cinco patas y asiento de madera, pintado en verde instituto.

En el asiento se aprecia que en su día llevaba un respaldo, presumo que bajo, pero que no ha perdurado.

Como te decía fue un absoluto flechazo en la oscuridad de la noche, sabía que vendría conmigo sin tener ni espacio ni función prevista para él.

Una vez en casa comprobé que encajaba bastante bien con los colores del salón, y ya acostada pensándo en él fantaseé viéndolo como mini mueble multifunción, es decir, para poner los pies en alto, como auxiliar para una taza, un libro…. funcionaría bien. Pero a la mañana siguiente …  surgieron pegas, en concreto dos: 1) es su mínima altura es excesivo para elevar las piernas, y 2) no nos cabe en el salón si es que queremos mantener el ambiente minimalista que nos gusta

 

mini proyecto tabuerete-giratorio-pangala

 

Aun así su belleza me conmovió, esas cinco patitas con sus cinco perfectas gomitas en los extremos, ese eje giratorio al que le falta una palomilla y tornillo para ajustarlo, y su asiento de madera con quemazos, algún nombre inmortalizado a navaja  y marcas varias

mini proyecto tabuerete-giratorio-pangala

 

mini proyecto tabuerete-giratorio-pangala

 

Y bueno, hecha esta declaración de amor, ahora me voy a remangar. Mi objetivo es eliminar la pintura y óxido para encontrarme, espero, con su color acero. Una vez decapado y suavizado con estropajo de acero lo barnizaré para que luzca el metal al natural. Lo mismo con el asiento de madera, que en lugar de este barniz color pino, tal vez le aplique uno incoloro si me gusta el color de la madera, y de lo contrario ya veremos si me decanto por un blanco lavado, de esos que permiten ver la veta de la madera….

 

mini proyecto tabuerete-giratorio-pangala

 

Vamos, que tengo ahí un tabuerete callejero cuyo asiento se separa del eje por falta de fijación, que ni sube ni baja, pero que por la amplitud de su asiento y de la base en el suelo resulta super cómodo. Además es precioso, tiene un aire post vintage, de instituto de los que eran bastante más mayores, ¿tal vez de alguno que cursó el PREU?

Te iré contando cómo queda el asunto, y ya te decía antes, no sé dónde vamos a colocarlo, pero  nos gusta tanto… Creo que el acierto será darle un aspecto lo más neutro posible, un aire industrial que encaje en todas partes con el fin de que se acople a casi cualquier estancia: el baño como auxiliar, en el salón con el mismo fin, tal vez un asiento para coser en el taller, veremos.

Y esta ha sido la inauguración del blog en septiembre, un septiembre ya avanzado pero muy intenso en lo que llevamos y en lo que le queda, y en un inicio de curso con un único objetivo, sí, es posible!

Mi único objetivo para este nuevo curso va a ser el plantearme numerosos pequeños proyectos en lugar de pocas y grandes hazañas

Esto es sólo el principio, prepárate mundo, que allá vamos con los mini proyectos. Y tú ¿te apuntas a los pequeños proyectos, o continúas luchando en las grandes proezas?.

P.D. Y ahora voy a llenar esta taza, que una vez hechas las fotos me doy cuenta que no me gusta nada que se vea vacía, pero nada, nada.

 

mini proyecto tabuerete-giratorio-pangala