Para que un propósito de año nuevo sea un auténtico buen propósito, este debe ser superficial. Las grandes gestas se llevan a cabo cuando resultan necesarias, pero el aprovechar el cambio de año para llevar a término asuntos que simplemente han caído en esta fecha porque en la cultura occidental se estableció que cayera así, y no asá…, no lo veo.

propósitos para el 2016

Y oye, que los propósitos superficiales, uno por uno, son en ocasiones chorradas, pero el resultado de una suma de intenciones que no van a salvar el mundo puede constituir un gran logro,
y lo vas a ver en mi pequeña lista de propósitos chorras, vas a ver:

1

Hace un tiempo era de las personas más presumidas del planeta tierra,  se me notaba y no me importaba en absoluto, aunque cierto es que lo que mola es ser super presumida y que parezca que ni te preocupa el aspecto, que eres naturalmente divina. No era mi caso, ni natural ni artificialmente divina tampoco, pero oye, que me cuidaba, no era un secreto, y me encontraba bien. Ahora sin embargo con mi dedicación a la causa pangálica  me he abandonado un poquito, excesivamente relajada, y eso hay que solucionarlo a la voz de ar.

 

2

Mi cuñada me regaló estas navidades un espejo de 10 aumentos y desde entonces vivo en una obsesión. Me resulta algo complejo enfocar, pues es relativamente pequeño y mucho el aumento, así que me ves meciéndome cuasi compulsivamente hacia delante y hacia detrás hasta que le pillo el punto de enfoque, me convierto en la mujer objetivo a la caza del pelo furtivo. Cuando ya logras enfocar correctamente el panorama es impresionante, en ocasiones desolador, no te lo voy a negar.  Esto lo hago varias veces al día, la mitad de la veces que voy al baño para cualquier cosa, que son muchas. Con este espejo ves los pelos crecer en tiempo real, es alucinante, mis cejas ahora están limpitas, hasta he descubierto pelillos rubios  cuya existencia desconocía. De otros feos vellos en otros lugares de mi cara no os hablo,  la discreción es una virtud.

 

3

La magia del orden es uno de los actuales bestsellers presumo que femeninos, así somos nosotras. Yo se lo pedí a los de Oriente y lo consiguieron para mí ♥♥♥. De momento todo lo que he leído son promesas de resultados, aún no he llegado a instrucciones precisas, al meollo de la cuestión. Sin embargo un temor está apoderándose de mi: creo que a medida que vaya leyendo los truquitos Konmari ya serán una suma de reiteraciones de lo ya leído+prácticas que ya llevaba a cabo+consejos en forma de imagen al más puro estilo Pinterest. No obstante, y sea como sea, sé que me va a beneficiar, pues hay algo en lo que esta mujer insiste, y es en que nos rodeamos de objetos que no nos hacen más felices ni tampoco favorecen el orden ni una vida mejor, así que me lo voy a leer de principio a fin, y arriesgándome a leer tal vez obviedades, lo llevaré a la práctica.

 

4

Lo de la ropa es la historia de nunca acabar. Hace ya muchísimos años decidí deshacerme de todo aquello que cumplía, simultáneamente o no, las siguientes premisas: no era de muy buena calidad, no me favorecía, no era mi estilo, o bien sin ser una prenda especial me obligaba a comprar más ropa para así combinarla y poderla utilizar. Con esta técnica logré depurar el armario y ciertamente era cómodo navegar dentro de él.

Hoy día continúo con esa filosofía, compro poco y creo que con cabeza, y sin embargo llevo tiempo sin retirar prendas y me sobra mucho. No pienso seguir las directrices del método 333, considero que determinadas prendas de calidad, aunque no la uses hoy, pueden servir mañana si son diseños más o menos convencionales, más aún si tienen valor sentimental y además te sientan bien, no importa que lleve dos años sin usarlas.

calidad+valor sentimental+favorecedor=se queda en el armario

5

Me contó mi hermana que le había contado mi padre que dejar algo en su sitio cuesta lo mismo que dejarlo fuera de lugar. Yo no se lo he escuchado en la vida, pero es cierto que para dejar algo que acabas de usar en cualquier sitio que no es el suyo, normalmente, debes aplicar el mismo esfuerzo que para reponerlo en su propio espacio. Es más, puede llegar a constituir el doble de tiempo, pues tarde o temprano deberás reponerlo definitivamente a su sitio y tu casa o tu espacio de trabajo se estarán convirtiendo en un caos, ¿seguimos además el método Konmari?

La historia, que leí el otro día acerca de la Ley del Minuto, que consiste en que no dejes para otro momento aquello que te da pereza si es que tan solo cuesta un minuto el realizarlo, o incluso menos: fregar el vaso que terminas de utilizar para beber, variar tu camino para pasar por el contenedor de reciclaje, recargar el bonobús aunque no sea necesidad inminente ya que pasas por un estanco, dejar doblada la ropa antes de acostarte, contestar a ese whatsapp pendiente que la otra persona además sabe que has leído…. Todas estas acciones van a suponer un beneficio inmediato o en un corto plazo

 

Y lo que te decía antes, que la suma de propósitos más o menos triviales pueden favorecer otros muy pero que muy importantes, y este es el mío. Tal vez te sirva a tí también, mira:

 

 

6

Confieso: trabajo muchísimas horas, soy adicta a las listas de obligaciones que no siempre termino, y al final de la jornada muchas veces lo que he hecho simplemente ha sido apagar fuegos. He intentado organizarme de distintas formas, pero otra confesión te voy a hacer: no me gusta nada seguir sistemas, que si el Pomodoro, que si Bullet Journal, o que si 20/100, que no, que no va conmigo. Y como no va conmigo me he hecho con la app de Laura Ribas FocusMe, en focusmeapp.com . Creo que este sistema me va a ir bien porque su esencia radica en algo que ya me planteé yo hace bastante tiempo y que además funciona. Te lo contaba aquí, y consiste en fijarte una tarea por día que debes finalizar. Nada de listas interminables de grandes objetivos, sino desglosar tus propósitos hasta la unidad diaria. Lo de Laura Ribas por supuesto que es algo mucho más elaborado y trabajado, no un simple diy, pero insisto en que creo que me va a funcionar porque coincide con mis planteamientos, no como otros métodos con los que no me cuesta continuar porque ni logro empezarlos.

Y es que afortunadamente pÁngala slow bags crece, estas navidades han sido muy gratificantes pero también muy duros los meses de trabajo previos. Los markets han ido bien y las ideas no para de fluir por mi cabeza, pero hay que llevarlas a término y para ello es necesario tiempo, pero más aún organización. Así que chicas, chicos, todos estos propósitos espero que me ayuden a que pÁngala crezca, es algo que me planteé hace poco más de un año, y aunque nadie dijo que fuera a ser fácil, y no lo ha sido, estoy encantada con esta decisión vital que tomé.

Gracias por seguirme, por leerme y por tener paciencia conmigo cuando desaparezco del mapa y vuelvo a aparecer como ahora, sé que me comprendes. La razón es esa, estaba trabajando, y voy a continuar haciéndolo, pero espero que menos, y mejor