Inspirándome en el estilo Vosgues París, http://vosgesparis.blogspot.com/, pero sin alcanzarlo, ojalá, rehabilité nuestra mesa de centro. Consiste en un baúl que ya tuneé hace muchos años al empezar a montar mi segunda casa como persona independiente. Era un baúl algo cochambroso, y pintándolo de morado y blanco le apliqué la técnica del craquelado, que por aquel entonces era mi obsesión. Sobre él puse una bandeja retro que simplemente suavicé con lija fina y pinté de blanco en sus paredes interiores; me gustaban sus tonos azules y verdes desgastados. Con el tiempo el baúl recibió otra capa de pintura blanca, y para mi sorpresa el craquelado volvía a aparecer,

y esto le daba algo de magia, pues el baúl lo compré en una tienda de artículos reciclados, y el fenómeno del craquelado ave fénix lo imbuía de un halo de misterio.  Pues bien, quitándole poesía: estaba ya hasta el gorro de este aspecto que ya era roñoso, y…, encontré una solución para renovar este mueble que ya nos ha acompañado en dos casas.

Solución en dos fases:
1. Volver al pintar el baúl al estilo Vosgues París, es decir, blanco imperfecto (y tan imperfecto).

2. Volver a pintar las partes blancas de la bandeja y llamar a Juan, el cristalero de Tavernes Blanques para que viniera a casa a tomar medida exacta de un cristal ultrablanco que encajara perfectamente en la bandeja.

Y… (redoble de tambores), voila: Hice mi parte, y Juan me puso el cristal y lo selló con silicona (que no se ve) para que no se metiera suciedad por las rendijas

Os gusta?, por lo que parece de  los comentarios del “antes”, creo que va a haber opiniones encontradas. Yo estaba ya un poco aburrida del anterior, y de cerca se le veía necesario un lavado de cara. En fin, esto es lo que tenemos, desde mi punto de vista el cristal ha sido todo un acierto, estoy muy contenta.