Los instrumentos musicales y los niños son una combinación divertida, simpática, alegre, pero sobre todo explosiva. Es conveniente crear los instrumentos en casa porque las estadísiticas reflejan que el 99% acaban estampados contra la pared, lanzados por la ventana en momentos de máxima afluencia de viandantes inocentes, y aún quedan casos de niños obligados a comerse una batería con los dientes de leche. Algunos chalets con frondosos jardines se han construido para soportar melodías infantiles

Con este razonamiento lógico, vamos a ver una serie de tutoriales para crear nuestros propios instrumentos músico demoniacos y luego tirarlos a la basura o al contenedor del colorcito que toque, sin ningún remordimiento. Todos están extraidos de pinterest, de hecho con un click en la imagen vas al tutorial, y aunque están en inglés, en la mayoría simplemente la imagen lo dice todo

1. La armonica.

Esa gran armónica con la que en todos los veranos de mi infancia deseé aprender la canción del que va a California y se encuentra el burrito, como no tenía nombre le puso Mari Carmen, y luego resulta que le dice a Susana que no llore más por él porque va a California a por oro para ella, para Mari Carmen no, para Susana

Con esta no creo que se pueda afinar tanto, pero como no lo logré con aquella que tenía manual en inglés, tampoco lo haría con esta

 

 

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2. Los tambores.

El instrumento ideal para un niño o niña, vaya que sí, menudo infierno puede llegar a ser el minuto tres de un infante con tambores… Estos ofrecen una ventaja, y es que no es lo mismo la resonancia metálica de una lata tal cual, que la de unos globos, y es que queda gente buena en el mundo con creativas ideas para la sociedad

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3. Panel multiinstrumental

Montas una estructura, y le cuelgas todos los trastos inofensivos para el niño que tengas por ahí. El resultado, un espacio para golpear y crear armónicas sinfonías que deleiten las siestas de verano. Lo veo

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 4. Bateria pro.

Hecha con botes de pintura. Incluye caja de ibuprofeno 800 mg.

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 5. Maracas

Estas son ideales, tanto como su creadora, y además de perfectamente tolerables, también son bonitas. Encantada con El Hada de Papel una vez más

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 6. Tuba.

En «Cómo conocí a vuestra madre» la historia de amor entre Ted y Robin comienza con el robo de una tuba azul. Esta es negra, y no sé si sonará, pero la veo de lo mas chula, contiene texturas, colores, formas…, suene o no suene es fantástica

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 7. Corneta

Es una fiesta de color, y lo mismo, no sé si sonará pero simpática es, ¡lo tiene todo!.

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8. Bongos pro

Esto si que es una auténtica chulada, tan bonitos son que merecerían un post único, me encantan. Reúnen la estética con la funcionalidad, y por sus materiales prometen poca estridencia. Son perfectos, pero de tapadillo incluyen una aspirina pequeñita, eso sí

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 9. Castañuelas

Este es el típico instrumento de juguete que un día de tu infancia, de repente, ha desaparecido sin que los científicos más expertos sepan darle una explicación: barato de crear, fácil de realizar, y ultrafácil de esconder.

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 10. Saxofón

Una visita a la sección de fontanería y saxofón sanitario creado. Imagino que longitud y diámetro serán factores importantes. Le podría ayudar un buen amplificador

 

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11. Xilófono

Pensando que ya había visto todas las ideas posibles con tubos de papel higiénico, se me aparecen las del rollo de cocina. Económico, tenue en su sonido, y nada peligroso. Regalarás todo tu stock de antiinflamatorios

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 12. Xilófono pro

Entretenido, colorido, y que explica realidades físicas. Imprescindible

 

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 13. Xilófono ovomecánico

Me dejaba lo  mejor para el final. A ver qué mente privilegiada ha ideado esto, que me la llevo a casa. Cuando una fan de las hueveras loca por las herramientas ve esto… los ojos le hacen chirivitas y ya no valora otras cosas en la vida. Esto es lo que me ha sucedido, enamorada y sin haberlo probado (aún)

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Y esta es mi aportación del diy ajeno de hoy, montones de instumentos musicales que puedes hacer con niños y para niños en un ratito corto, tal vez tan corto como lo que dura el juguete en cuestión, todo depende de tu paciencia. Yo tuve una flauta piano que me duró creo que diez minutos. Desapareció y mi madre nunca supo explicarse ni explicarme cómo había podido volar (creo que literalmente). Son injusticias de la infancia que todos hemos pasado.

Y si te ha gustado, mira este otro post, son juguetes hechos con cartón y también aparece algún instrumento que otro que además por su material es de lo más llevadero.