Hace mucho mucho mucho tiempo os conté cómo hacer un exfoliante corporal casero bueno, bueno, bueno, de verdad que es bueno, pues realmente funciona, te deja una piel suavecita, suavecita, como de bebé,  y además hidrata, cuando sales del baño cual sirena… mmmmm, es magnífico, pero sin embargo le encontré una pequeña pega, y es que en verano todo apetece más fresquito, suave, incluso… reconozcamoslo… fácil, así que decidí modificar la receta para obtener un nuevo producto más refrescante y sobre todo fácil de aplicar.

Si en la anterior receta los ingredientes eran el azúcar blanquilla, la miel y el aceite de oliva, además de unas gotas de aceite esencial, ahora le añadí gel de baño. Con el gel  logramos una pasta menos densa, más fluida y fácil de aplicar y distribuir, y además sales de la ducha limpia como una patena, pues en el caso anterior era conveniente desgrasarse después un poquito, que no está mal cuando dispones de tiempo y te lo quieres dedicar, pero insisto que al menos para mi gusto esto es mucho mejor para el tiempo caluroso

Bueno, a lo que íbamos, aquí tenemos the original:

EXFOLIANTE CORPORAL CASERO DE VERANO  01

Tras una breve visita a la cocina…

EXFOLIANTE CORPORAL CASERO DE VERANO  02

(para más detalle el gel es La Toja Termal)

Ya tenemos nuestro mágico mejunje desincrustante perfecto para lucir palmito veraniego

EXFOLIANTE CORPORAL CASERO DE VERANO  03

Yo me lo aplico con un guante de lufa, y en la espalda con una toalla exfoliante que compré en Muji, tienda en la que jamás me he arrepentido de una compra.

EXFOLIANTE CORPORAL CASERO DE VERANO  04

Y en fin, no insisto más, que ya parece que os lo esté vendiendo, y noooooo, no es eso, pero es que me gusta tannnnto.

Sin embargo he de deciros algo para que no cometais mi error: yo lo puse en este tarrito tan mono, que cierra herméticamente con una tapa de cristal, tengo docenas de ellos, pero este frasco no es el adecuado. Y es que al añadirle el gel, cierto es que pierde algo de densidad, pero sigue siendo  bastante consistente, y para más inri con el transcurso de las horas, y de los minutos, se va decantando, con lo que esta boca tan estrecha hace perder bastante producto al meter la mano para sacarlo. Conclusión: si sigues esta receta (deberías hacerlo, y eso que no he visto tu piel, pero es tannnn placentero), vierte la mezcla en un recipiente de boca más ancha, de lo contrario, desperdiciarás.

Yo ahora me voy a activar en otras tareas menos gratas que contaros mis rollos, pero tal vez esta tarde… sea mi tarde

Y tú ¿te exfolias frecuentemente con cremas, o eres más de esponjas que ya lo hacen por sí mismas?, ¿te da una pereza mortal y cuando finalmente la emprendes… observas que un nuevo universo se ha abierto a tus pies (ah, que también vale para los pies, pero sólo si ya los tienes bien, como mantenimento)?, o tal vez… ¿eres de esas malas malosas dotadas con una piel divina que no precisan de este tipo de cuidados?