Experimentar con cemento es divertido, experimentar, en general, es divertido, pero utilizar materiales de construcción a pequeña escala me hace sentirme poderosa, o bueno, seré realista, mini-poderosa. Me hago la idea de estoy creando pequeños objetos, pero que Notre Dame,  la Casa Batlló, o la Mezquita Azul están hechas con materiales que tengo entre mis manos.

macetero de cemento gris

Y ahora un pequeño parón para bajar a la tierra y señalar algo muy muy muy importante: si esta entrada provoca en tí ganas de manipular cemento, ojo, porque además de que voy a comentar una serie de errores que cometí, antes de todo esto, ojo, el cemento quema. Químicamente crea una reacción en la piel que en mi caso dejó las 10 yemas de mis queridos deditos hechas una verdadera lástima hace ya años al currarme la pared de ladrillo visto de mi primer pisito que ya os enseñé. Insisto en que mucho cuidado con esto, pues en mis sesiones de prevención de riesgos laborales me lo aprendí «de pe a pa», pero en la práctica te crees que eso les ocurre a los demás, y , os lo dice una que se curró esta pared enterita, y cuando fui a la farmacia pidiendo clemencia, el farmaceútico que no tenía ni idea de este fenómeno, me soltó: «¿te puedo preguntar para que calentaste el cemento?». Alucino con los buenos  profesionales.

Pasado el mal rollo vamos a lo chuli chuli, y que nadie se preocupe porque no hace falta manipularlo con las manos, las queamaduras se producen con contacto prolongado, y se pueden usar guantes aunque yo lo hice en una palanganita y con la misma cuchara vieja que mezclé, vertí en moldes, y mis manos más limpias que una patena.

macetero de cemento gris

Y bien, ¿os gusta el resultado?, yo estoy maravillada con la belleza de la imperfección. Que sí, que hoy me he levantado con tontuna o con la autoestima bien alta,y antes de que nadie me diga que si le gusta, o si no le gusta, yo ya me digo a mi misma que más bonito no puede ser. A esta ultra autoestima me ha ayudado el hecho de que mi marido, conocido como el antitrastitos, que ve innecesario cualquier objeto de decoración distinto a un cómodo cojín, se lo haya adjudicado para su despacho (después de que yo se lo ofreciera tres veces).

Y ahora ya al lío, que os voy a contar tanto el cómo hacerlo, como el porqué de tantísimas imperfecciones.

1. Para empezar, buscando un efecto hormigón pero sin querer desplazarme hasta un almacén de materiales, utilicé cemento gris que me vendió mi vecino ferretero. Hasta aquí bien, pero como cuando tengo algo en mente me importan un pito las indicaciones y dibujitos de las cajas…. lo de añadir arena y no sé qué leches no iba conmigo, yo quería el color efecto hormigón, así que de arena nada, me lo afeaba.

moldes para maceteros de cemento

2. Utilicé una caja de infusiones y dentro de esta dos cajitas de frasquitos de aceites esenciales de Muji. En el fondo de la caja de de cartón puse piedras de la playa para ver qué efecto creaba, y en las de Muji también para que con el peso permanecieran en su sitio; y los uní para que no perdieran el equilibrio.  Vertí el cemento y esperé, esperé, y esperé, y como lo dejé en la terraza con la humedad de Valencia eso no se secaba ni por saber morir, pero al día siguiente sí que pude al menos sacar las cajitas de los aceites esenciales para empezar a ver el efecto.

cemento resquebrajado

Aquí ya está perfectamente seco y desmoldado

3. Vereis que una vez seco,  además de la señora grieta que tiene el mini macetero, también hay trocitos de cemento, grrrrrrr, la explicación no es otra que el ansia por ver resultados, así que consejo nº 3 al usar cemento (el nº 1 es lo de que quema, y el 2º que mejor hormigón de verdad antes que cemento y agua, pero eso te lo cuento luego). Pues eso, que el consejo nº 3 al usar cualquier material que deba fraguar es que controles tus ansias y des tiempo al tiempo. Si le proporcionas una temperatura constante, vamos que no lo sacas a dormir a la terraza como al pájaro, y le concedes el tiempo que necesite, no se te agrietará tanto.

detalle

4.  El mal ya estaba hecho pero ya se sabe que si la arruga es bella la grieta es preciosa y el resquebrajamiento o rotura sublime, así que a grandes males grandes remedios: pegamento de contacto.

apaño

5. Pegamento de contacto y atarlo para que permanezca. Aquí también cuidadito, si quieres que encaje perfectamente te arriesgas a rotura por otro lado, así que como lo óptimo es enemigo de lo bueno me conformé con este encaje.

reparación

6. Una vez bien fijado retiré el cordel, apliqué pegamento en plan faja, todo al rededor del mini macetero, y lo cubrí con una cuerdecita de yute más gruesa que la anterior. Un poquito de tierra para crasas en cada huequito…

ya casi está

… unos esquejes…

esquejes de crasas

Y ya tenía mi pieza de cemento gris queriendo imitar hormigón que tardó en secar unos cuatro días.

Ahora te voy a contar lo que he aprendido con este experimento:
  • Para estos volúmenes, muy distintos a tapar una simple grieta, el cemento es frágil, conviene utilizar una mezcla de mortero que ya viene preparada.
  • Si lo haces en la terraza como yo para no pringar dentro de casa, luego déjalo secar dentro, los contrastes de temperatura tampoco ayudan
  • La cantidad de agua ha de ser la perfecta, ni más ni menos, si te excedes no sé qué pasa porque no lo he probado, pero si te quedas corta como hice yo con otra prueba, seca antes pero fragua a su manera, deforme, con grietas, y anomalías varias…
  • Existen productos, que yo no he probado, que crean un acabado efecto hormigón sin serlo. Próximamente en sus pantallas
  • Si tienes alguien cerca que te puede asesorar en este tipo de mezclas, no es estrictamente necesario que le hagas caso: yo no se lo hice y así viví mi propia experiencia, ahora sé lo que me funciona y lo que no, y con la anterior prueba a esta, esta misma, y la siguiente que ya os mostraré, creo que estoy más que preparada para emprenderla con el auténtico hormigón, ¡¡¡allá voyyyyyyyy!!!, tiembla Portland

¡¡¡tachannnnnn!!!

¿Te gusta?, ¿no lo ves super masculino?, yo siempre tengo a mi amorcito literalmente esquivando mis creaciones y mira tú por dónde esta he conseguido endosársela, juas, juas, juas.

Entonces, ¿te vas a animar a hormigonar conmigo?, yo ahora todo lo que veo de tamaño hormigonable lo reservo para el día «H», pero hasta que llegue ese día os iré enseñado otra cosa con la que he expermientado en modo «C»(emento gris).

Si te gustan los maceteros aquí y aquí tienes otras dos opciones más domésticas, y en cualquier caso…

album pangalico