Hoy vamos a ver cómo hacer una bolsa de la compra, de las devoluciones,  de los trastos, o de lo que tú quieras. Si eres paciente y sobre todo si te interesa, lee detenidamente. Si te es indiferente al final verás la sorpresa :)
1. Primer paso, fundamental: elegir la tela.
 

Una vez elegida corta una pieza de 65×100 cm, y remata todos sus lados a no ser que sea el borde de la pieza, te lo ahorras.

2. Con otra tela corta dos piezas de 45×10 cm. Poniéndolas del revés las rematas y coses a lo largo, una vez cosidas les das la vuelta, las planchas, y les pasas un pespunte por el lado de la costura para que quede más aseadito, y para que cuando vayas cargada y las asas sufran lo suyo (nunca tanto como tú, esta solución se llamaría “carro de la compra”, o “coche”), no se abran, deshilachen, y rompan.
3. Las asas ya están hechas, ahora vamos a colocarlas. Para ello coge la pieza principal e imaginando que ya está cosida en los lados, ponte en el borde superior de lo que va a ser la bolsa.
Este borde lo doblas por el centro como ves en la primera de estas tres fotos.
Sobre el doblez, como ves en la segunda foto, coloca la cinta métrica donde marque 7 cm, y pon un alfiler donde empieza la cintra métrica, la parte plateadita, tanto en la parte del borde superior que tienes cara a tí, como en la de atrás, ya que la tela está doblada. Esto creo que no se ha entendido muy bien, pero si desdoblas la tela verás que tienes dos alfileres separados 14 cm entre sí, y que la distancia ambos lados de cada alfiler es la misma, tanto a la izquierda como a la drecha, ¿a que sí?, pues claro, si la tela estaba doblada, y eran 7cm, extendida son 14cm.
4. Fíjate en los alfileres con la cabecita roja. Pon la tela de la bolsa con la cara del revés hacia arriba, y coge un asa. Colocala como ves en la foto de aquí abajo, es decir, sobre la cara del revés de la bolsa, y quedando abmos alfileres de cabeza roja “flanqueados” por los extremos de las asas.
En la segunda de las cuatro fotos ves cómo el borde superior de la tela que nos traemos entre manos está doblado, te cuento: la tela la habías puesto con la cara del revés hacia arriba, pues asi debe quedarse, ¡¡no la muevas!!. Dobla dicho borde hacia abajo y ve fijándolo con alfileres en toda su longitud. El doblez será de unos 3 cm. Esto da fuerza a la sujeción de las asas, para que cargues a tus anchas con la seguridad de que tu bolsa única y exclusiva es más fuerte que las que venden en el super.
 En la tercera foto ves cómo ya está todo dobladito y fijado con alfileres. Como los extremos de las asas se habían quedado dentro del doblez, déjalas ahí tranquilas, pero pon unos alfileritos también ahora para que no se muevan. A continuación pasa un zig-zag por toda la longitud de lo que has doblado y cogido con alfileres.
Esta era la parte más difícil de toda la bolsa, buena noticia, ¿no?. Pero ahora viene la mala noticia: tienes que hacer exactamente lo mismo en la otra parte de la bolsa, abajo de esto, para obviamente fijar la otra asa, de lo contrario, como compres huevos vas a flipar!!!
5. Ahora toca coser los laterales. Coge tu conato de bolsa que ya apunta maneras, doblala por la mitad como ves aquí , de forma que se toque la cara del derecho con cara del derecho, así que por narices tú ves la cara del revés. Pasa un par de pasadas de pespunte por ambos laterales, y ya casi la tienes!
6. Continuando con la bolsa del revés, y ya cosidos los laterales, ve al extremo inferior de la costura que acabas de hacer y ponlo tal y como ves en estas fotos, sería incapaz de explicarlo sólo con palabras. Esto lo hacemos para que la bolsa tenga base. Cuantos mas centímetros pongas en esta fase, más base tendrá, al tiempo que más corta será; vamos que nadie regala nada, lo que ganas de un sitio lo pierdes de otro.
Pon un alfiler a los 6 cm, y muy muy muy importante, en el triángulo que formas, fíjate que ambos lados de la costura haya más o menos la misma distancia, de otra manera te quedaría la bolsa coja. Pones un alfiler, y con una regla trazas una línea que a continuación pespuntearás dos o tres veces, ¡¡hazla fuerte!!, que… ¡¡¡¡ya has terminado!!!, sólo queda darle la vuelta…
Aquí tienes tu super bolsa de la compra, única, exclusiva y envidia de todo el vecindario.
Le pones tu nombre, pero no aquí al lado del asa como hice yo, porque después se me ocurrió una idea, la sorpresita en cuestión, y Pángala quedó anulado, así que tuve que descoserlo y colocarlo en otro sitio,  mira:
Para convertirla en un pseudo bolso, hice dos tiras de la misma tela. Un extremo  de cada una de las tiras lo dejé tal cual, y el otro lo doble hacia dentro y cosí, para que quedara más aseadito.
Ahora toca fijarlas a la bolsa, mira cómo. Poniéndote en el borde superior de la bolsa, pon con un alfiler el extremo de la tira que no has dejado aseadito, más o menos a la altura del borde exterior del asa, y por el lado que había dejado aseadito le cosí un botón automático gigante. La otra parte del botón se cose sobre la bolsa, donde los veis posicionados en la segunda de estas imágenes…
… y el resultado final está aquí, una bolsa pseudo bolso más recogidita, por si llevas cosas que no quieres que queden a la vista, que se salgan, vuelen, sean sustraídas, etc, etc, etc.
¿Qué te parece?, ¿piensas que el gesto de ir a comprar es tan sumamente cansino y agonioso que no merece el trabajo de homenajearlo con una bolsa ad hoc?. Si es así, no la uses para la compra, ¡es de cajón!.
O por el contrario, ¿padeces un transtorno obsesivo-compulsivo con las bolsas, de forma que necesitas una bolsa para cada necesidad, y sin posibidad de variar el uso para el que cada unad e ellas fue concebida?. Si te ocurre esto último, que sepas que estás fatal, pero oye… en casa de Pángala se acepta  a todo el mundo por igual ;)
Si te ha gustado este tema costuril, mira pasado mañana, te contaré cómo voy a reciclar ropa con valor sentimental para hacerme algo que requiere más paciencia que conocimientos, no está mal, ¿no?