Estamos en privamera,  los batidos y remedios sanos y no tan sanos para perder unos kilitos triunfan por doquier. Ya sabes “adelgaza 5 kilos en una semana”, y demás promesas tan falsas como peligrosas nos acechan por las esquinas, ¿te suena?

Pues yo he llegado a una conclusión:

jamás de los jamases voy a lograr estar delgada

así que teniendo esto tan claro…, mi única pretensión es que no me sobresalga la molla, con eso me conformo, sí soy yo.

La cuestión es que si siempre has sido  semi gordi como yo, hazte a la idea que exprimirte para el verano no tiene ningún sentido, y lo más probable es que no lo consigamos o no dure este estado tan ansiado más de 1 minuto (el que te cuesta expulsar el aire que cogiste para meterte en esos pitillo). Vamos, que para esos días que estás como insuflada te tapas con un foulard colgante o con un bolso enorme, y el resto de los días a lucir curvas.

Y no querida, no es que me quiera acoger al fracaso para ya no intentarlo, insisto en que aspiro a que no me sobresalga la molla, pero mi realidad es mi realidad. A esto sumemosle algo que casualmente y fuera de la consulta me dijo mi médico:

cambiar los hábitos es algo muy difícil, en ocasiones más que cambiar de religión; lo dicen los estudios

Así que visto lo visto, y que mi cuerpo no es delgado, decidí que si no puedo cambiar de hábitos (cervecita, aperitivito, etc), sí que me puede ser fácil adquirir otros nuevos, y uno de ellos va a ser el de los batidos o smoothies al anglo style. Los voy a utilizar para esos momentos en los que te entra el ataque de hambre y te comerías un armario de cuatro puertas, o bien para cuando me apetece algo dulce de una manera más que imperiosa. Vamos, que la birrita no me la dejo, industria cervecera, no sufras.

vida sana sin obsesionarse pángala

Pero qué pasa, que muchos de estos batidos verdes, lo sé yo, lo sabe él, y lo sabe todo el mundo,

no hay quien se los trague

Por eso, y tras una pequeña investigación he adaptado recetas a mi propio gusto, y por qué no decirlo, a lo que había disponible cuando fui a comprar (no encontré ni kiwis ni fresones, esto cambió mucho mis planes, pero para otra vez).

Así que lo dicho, hoy te traigo cuatro recetas de batidos sanos sanotes que cumplen las siguientes características:

  • son bastante saciantes
  • están buenos aún siendo verdes
  • aunque algunos no son dietéticos, está controlado el aporte calórico, no son bombas calóricas
  • pueden servir de cena
  • algunos los aceptaría hasta un hombre
  • repito, están buenos aún con este colorcito…,y te lo dice alguien a quien le apasionan las verduras, pero un batido color espinaca…

Ahora voy a darte las recetas,  al final del todo te cuento unos truquitos y todas las verdades

1. Batido de pomelo, piña, y agua de coco.

Este batido es el más ligerito de todos, está en el grupo de los que les gustarían a los hombres.

Consiste en echar en el vaso de la batidora un pomelo bien peladito, sin que lleve nada de lo blanco de la cáscara; la misma cantidad de piña que de pomelo, y 100 ml de agua de coco. Yo además le añadí Stevia, y bien fresquito estaba buenísimo. No lo colé porque a mi me gusta la pulpa de las frutas, y además la piña tamién es fibrosa, así que se hubiera quedado en nada.

La nota: Buenísimo, no es dulzón, tira un poquito a ácido, y es apto para hombres reacios a la comida sana

batido sano de pomelo piña y agua de coco pángala

 

2. Batido de mango, piña, y queso fresco

Este es un batido cremosito, de estos saciantes tan ricos.

Consiste en mezclar y batir en la batidora dos partes de mango (yo utilicé medio mango grandote) por una de piña, y medio queso fresco de estos que venden en el super por parejitas. También le añadí edulcorante

La nota: Está bueno, es rico por su aporte en fibra y que además lo hace saciante, pero para mi gusto le falta un algo de intensidad. Tal vez añadirle un poquito de canela, o unos tropezones que compré y olvidé añadir (el frasco de Mercadona de frutas deshidratadas) lo hubiera mejorado mucho, hubiera sido como más divertido

En definitiva, está bueno y es saciante pero le falta un puntito de sabor

 

batido sano de mango piña y queso fresco pángala

 

3. Batido de yogur, piña, mango, espinacas, y agua de coco

Ya te adelanto que está sorprendentemente bueno

Las cantidades son las siguientes: medio mango grande, la misma cantidad o algo más de piña, medio yogur natural desnatado, un puñado grandote de espinacas frescas, y 100 ml de agua de coco. También le añadí edulcorante, y estaba bue-ni-si-mo, de verdad

La nota: como batido está riquísimo, queda cremosito por el aporte justo de líquido extra, el agua de coco, tiene muy pocas calorías, es saciante y tiene el puntito dulce que te puede apetecer.

 

batido sano de yogur piña mango espinacas y agua de coco pángala

 

4. Batido de espinacas, plátano, manzana y agua de coco

Este es la bomba, es lo más de lo más, está impresionantemente bueno. Te cuento cómo:

Los ingredienes son 1 plátano, 1 manzana golden (no elegí granny, que me encanta, porque me dio miedo el resultado final del ácido), 1 puñado enorme y un poquito más de espinacas frescas, y 100 ml de agua de coco

La nota: Este es para mi gusto el mejor batido de los 4 y es el que más pinta tiene de ser consumido por una pija excéntrica neoyorkina paseando un perro gigante por Central Park. No sabe a espinacas porque el plátano y el coco, y el edulcorante que le añadí, le aportan un sabor y dulzor que prácticamente las eclipsan, y eso que lleva bastantes. El plátano le da una cremosidad guay, y el agua de coco un saborcito que ni te cuento. Si estás a dieta olvidate de este porque lo primero que te prohiben es el plátano. Sin embargo si pasas de hacer dieta y prefieres cuidarte a diario, este es un buen batido muy saciante, y al llevar ingredientes calóricos con otros que no lo son, como que te crees que la cosa queda a cero, ni frío ni calor, ni engorda ni adelgaza

 

batido sano de espinacas plátano manzana y agua de coco pángala

Y ahora te cuento más cositas comunes a casi todos los batidos, mira:

  1. Yo los edulcoré todos con Stevia. Este producto me producía curiosidad, así que lo compré, lo probé un par de veces en el café con leche, y lo lancé con semi ira al fondo del armario. No está nada bueno con el café y además le cuesta mucho edulcorarlo. Sin embargo con este tipo de mezclas es genial, no sabe nada artificial y el resultado es muy bueno. Pero ojo, debe ser Stevia auténtica, no cosas que venden por ahí mucho más baratas y que llevan muy poquito de esta planta
  2. En tres de los cuatro batidos añadí agua de coco. Es agua de coco, no leche de coco, y la diferencia entre ambos es esencial. La leche de coco contiene casi el 20% de materia grasa, algunas marcas el 30%, y además de las saturadas, las chungas. Sin embargo el agua de coco apenas las contiene, y no aporta carbohidratos de una manera significativa; contiene fibra y es rica en vitaminas. Además le da ese puntito del coco que lo hace tan apetecible y sabroso
  3. El queso fresco queda bien pero suaviza mucho la mezcla, en la segunda receta lo incorporé y para mi gusto tal vez le sobraba la mitad. Sin embargo si que resulta fantástico para la receta de helado de fresas y queso light que ya te conté hace un tiempo, debe ser por el sabor tan intenso de la fresa/fresones
  4. A mi se me olvidó añadir frutos secos y frutas deshidratadas que había comprado para decorar y animar alguno de ellos si me quedaba soso, ya te digo que todo esto ha sido pura experimentación poco arriesgada. Es un frasco de Mercadona llamado “Combinado de frutos secos” que contiene nueces, pasas, albaricoques desecados, pipas de calabaza, almendras, todo en trocitos, es muy mono y proporciona sabor a muchos platos dulces y salados
  5. Si lo consumes en verano, es buena idea añadir las frutas congeladas, previamente hay que trocearlas para que se puedan batir bien. Además esta técnica te permite ahorrar mucho tiempo, pues congelas una gran cantidad y utilizas la fracción necesaria en cada ocasión. El resultado es un batido estilo granizado y nada aguado, exquisito.

Y por hoy esto es todo. La verdad es que últimamente voy un poquito a salto de mata, tengo varios frentes abiertos en pÁngala slow bags y no como del todo bien, así que con esto tal vez no ordeno mucho mi vida culinaria pero sí que evito males mayores, ya sabes de qué te hablo…

P.D. Insisto en que te atrevas con estas recetas, vale que a mi me pirran la frutas y verduras, pero te confesaré que hace un tiempo cuando surgió la bomba de los batidos verdes yo hice mis experimentaciones con lo que tenía en ese momento en la nevera, y…. buagggggg, el brócoli en batido no mola. Sin embargo estas cuatro recetitas son perfectas para las personas normales no obsesionadas con el equilibrio pero que sí que aspiramos a cuidarnos, palabra de Pángala